MINDFULNESS para principiantes, qué es y cómo empezar a practicarlo.

 

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La palabra  “Mindfulness” ha sido traducida al español como Atención Plena o Presencia Mental. Pero su significado  va mucho más allá en nuestra opinión desde que lo descubrimos. Fue a través de un artículo muy interesante en la revista Sport Life, donde hablaban del mindfulness enfocado al deporte y alimentación. Pero nosotras queremos daros nuestra selección de ejercicios para trabajarlo en el día día, centrar la atención en el presente y así poder vivir mejor. Las mujeres en especial, tendemos a acumular mil pensamientos por minuto, nos cuesta más centrarnos en lo que estamos haciendo en el  momento actual. Nuestra cabeza va mucho más allá del presente y llegamos a tener pensamientos futuros que muchas veces nos dañan sin ni siquiera hayan ocurrido, e incluso pensamientos pasados, de los cuales, poco podemos hacer ya para cambiarlos. Por todo ello consideramos el Mindfulness una meditación que nos ayuda a entrenar nuestra mente para ser conscientes del presente en todo momento y no dejar que divage de la realidad. Para evitar esa sensación de llevar una vida con el automático puesto, sin pararnos a pensar en el propio momento y disfrutarlo al máximo. Habitualmente nuestra mente viaja de pensamientos en pensamientos no reales y negativos, que hacen que generen en nosotros un estrés o preocupación. Prestamos más atención a los miedos que creamos en nuestra mente que a lo que sucede en la realidad. Por ello consideramos el entrenamiento en Mindfulness muy  interesante para controlar nuestra mente, relajarnos y aprender a vivir el presente con más intensidad que nunca.

Antes de realizar este post, decidimos hacernos con un libro que ya varias personas nos habían recomendado y nos parecía muy útil cara al enfoque que queríamos darle al post. “Midfulness en la vida cotidiana” de Jon Kabat-Zinn , donde tras su lectura hemos hecho una selección de tres propuestas útiles y sencillas para poner en marcha e iniciarnos en el entrenamiento de la atención plena y en consecuencia mejorar la relajación y liberarnos del estrés.

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Propuesta 1:

John Kabat-Zinn nos habla de el primer ejercicio de meditación que enseña a sus pacientes , el de la uva pasa. Qué gracia nos hizo la primera vez que leímos en que consiste.

Empieza cogiendo una uva pasa y presta una atención plena a la fruta. Ponla en la palma de la mano, obsérvala con cuidad, ¿como huele? nota el color, sus arrugas. Hazte consciente de cualquier pensamiento que pase por la cabeza, de comida o de imágenes que te evocan su olor. Tócala ¿qué tacto tiene? Hazla rodar entre tus dedos ¿qué notas?. Apriétala un poco, ¿qué sucede?

Ahora, siendo conscientes del lento movimiento de la mano al acercar el alimento a la boca, pon la uva pasa en los labios, pásala por ellos, casi sin rozarlos ¿cómo notas su pien en los labios?. Pon la uva dentro de la boca, siéntela en la lengua, ahora mastica muy despacio, experimentando realmente el acto de masticar una sola uva pasa. Un mar de sabores y fragancias llena el paladar, ¿cómo son? , disfruta de cada segundo.

Cuando estés listo para tragar, presta atención al proceso. Intenta sentir como pasa por la garganta y recorre el camino hacia el estómago.

Este ejercicio no sólo hará que disfrutes más de la comida, sino que comerás mejor y tendrás menos problemas digestivo. Poniendo plena atención a la hora de comer hará que comas menos pero disfrutes más. Pruébalo con la uva pasa o con cualquier otro alimento, te sorprenderá la experiencia.

Propuesta 2:

Intenta levantarte más temprano de lo habitual. Permite que este tiempo, sea cual sea su duración, sea un tiempo  para estar despierto de forma intencional. No busques llenar este tiempo con nada, no tiendas a ocuparlo repasando los compromisos que tienes eses día mentalmente. Intenta entrar en contacto con la respiración esos primeros minutos del día en la cama, permite que la atención plena llene ese momento.

Propuesta 3:

Intenta parar, permanecer sentado y tomar conciencia de tu respiración de vez en cuando a lo largo del día. Puede ser durante cinco minutos, o incluso cinco segundos. Déjalo todo para aceptar el momento presente, incluso cómo te estás sintiendo y lo que percibes que está ocurriendo. Permítete que este momento sea exactamente como es y ser exactamente como eres. Si te resulta difícil mantener la atención en la respiración, imagina un globo hinchándose y deshinchándose en tu barriga mientras respiras e inspiras. A nosotras esto nos ayuda más a mantenernos concentradas un periodo más largo de tiempo. Eso si, ten paciencia, verás como tu mente enseguida vuela hacia otro lugar y deberás recordarle en varios momentos que su atención ahora está en la respiración. Parece sencillo, pero no lo es tanto. Esta práctica nos hizo conscientes del poco poder que tenemos sobre nuestra mente. Pero eso si, como cualquier músculo, es una cuestión de entrenamiento para paso a paso,  ir ganando más capacidad de concentración y atención.