El ćancer y la alimentación (Henri Joyeux), aprende a comer

Ahora que estamos inmersos en una época de atracones de comida, volvemos a retomar en el blog el tema de la alimentación y su importancia para “curar” y cuidar nuestro cuerpo.  Después de la lectura del bestseller , “Come bien hoy, vive mejor mañana” del médico francés Henri Joyeux, experto en nutrición y cáncer (cirujano oncólogo y digestivo y profesor de Medicina en la Universidad de Montpellier), os queremos animar a su lectura y os dejamos unos cuantos consejos que nos parecieron muy interesantes.

 

El libro se divide en 11 capítulos muy amenos, mas unos primeros apuntes y unos anexos finales. Aborda muchos temas relacionados con la alimentación de hoy en día y sobre todo, de la relación de los alimentos con el cáncer. Echa por tierra algunos mitos sobre alimentación y nos ofrece consejos saludables como:

      • PAN.  Comer pan integral, elaborado con harina ecológica y levadura natural es importantísimo. Cada día se puede tomar sin problemas 100gr de pan. Inclusive, nos alerta, que sería conveniente que los niños volviesen a tomar pan a la hora de la merienda.

 

  • VINO.  Es aconsejable beber una copa de vino en cada comida, para el consumo diario mejor el vino tinto que el blanco, ya que este último contiene más calorías y menos calcio. Según, Joyeux, el vino es mejor que la cerveza. En muchas ocasiones, quienes beben cerveza no toman agua.

 

    • DIETAS. Dietas como la vegana, disociada, macrobiótica, zen, Atkins, Sulitzer, hacen un efecto cierto tiempo, lo que permite “cantar victoria” provisionalmente pero a menudo fatigan el organismo y, a largo plazo, perjudican la salud.  Con la dieta vegetariana es más permisivo al poder tomar huevos y productos lácteos.

 

  • COCINA AL VAPOR.  El mejor método de cocinar alimentos es al vapor suave, un método que respeta el alimento, ya que no desnaturaliza sus componentes. Además elimina las toxinas, las grasas sobrantes naturales, así como pesticidas y permite cocinar sin sal, porque mantiene intactas las sales minerales.

 

  • MENSAJES PUBLICITARIOS ENGAÑOSOS. EL EMPLEO DE LA PALABRA “BIO” en productos que nada tienen que ver con la agricultura ecológica. Cada vez más, las estanterías de los supermercados se van llenando de este tipo de productos y para que un productos esté catalogado como ecológico, eco, biológico, bio u orgánico tiene que estar certificado por un organismo de control y lucir etiquetas que así lo identifiquen. El que más peso tiene es la oficializada por la UE, el Sello Ecológico. El logotipo de la Unión Europea, combina la bandera europea y una hoja.

Logotipo de la Unión Europea de producción ecológica

 

Aquí os dejamos unos consejos del experto en nutrición Henri Joyeux, para realizar en el día a día. Hay que intentar tomar los siguientes alimentos, desde el amanecer hasta la puesta de sol.

 

 

Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento. Hipócrates

Zentarse a la mesa (I), alimentación: Marcar un hábito o rutina

Llegado el tiempo de la “tan odiada” operación bikini veníamos pensando hacer algún post relacionado con este tema, pero nos parecía tan serio, que hemos recurrido a un gran amigo nuestro, a la par que excelente profesional, Juan Luis Yubero D.O.  Miembro de la Sociedad Europea de Medicina Osteopática, miembro del Upledger Institute y fisioterapeuta, el cual nos brinda un excelente artículo que dividiremos en dos secciones relativo a lo importante que es la alimentación en el deporte.

Comienza la operación bikini

Este artículo además de parecer un curioso guiño andaluz, trata de ser ante todo una perspectiva menos habitual sobre un tema tan recurrente y constante en nuestras vidas como la alimentación. Una perspectiva donde la consciencia marque el camino a seguir. Recalco el término perspectiva para poner de manifiesto que no es una guía docente ni detallada sobre alimentación, tan sólo un artículo de opinión donde poner de manifiesto alguna información que suele pasarse por alto y que resulta muy relevante en términos de salud.

 

Marcar un hábito o rutina

 

Lo primero es decidir cuántas veces vamos a comer al día y si podemos determinar también la hora del día mejor aún. En base a mi experiencia profesional tanto con personas sedentarias como con deportistas de alto rendimiento, y sobre todo desde mi propia relación con la alimentación, voy a sugerir un punto de partida sencillo para tomar esa elección. Hablaremos así de “personas diésel” y “personas gasolina”, son conceptos que casi todos entenderemos fácilmente. Ninguno de los dos es mejor o peor que el otro, y serán modelos válidos dependiendo de cada persona, de los requisitos de su vida, o de la etapa de la misma. Si bien en el tiempo todos deberemos ir adaptándonos a un ritmo diésel, es el ritmo que la naturaleza nos marca con el paso de los años.

 

La “persona gasolina” tiene capacidades enérgicas que puede utilizar con más rapidez, sin necesidad de un tiempo de preparación, sus ritmos son más rápidos y se asociaría por ejemplo a deportes más explosivos y de menor duración o resistencia. Quizás para este modelo, el ritmo de comer más veces al día, entorno a unas 5 comidas podría ser el adecuado. Recordemos que aumentar el número de veces que se come no significa aumentar la cantidad diaria de comida, simplemente se distribuye en más ocasiones.

 Zentarse a la mesa: Deportes explosivos

La “persona diésel” tiene ritmos más lentos, necesita generalmente o se encuentra más cómoda cuando tiene periodos de preparación para empezar la actividad que va a realizar, sea un ejercicio físico, su actividad laboral o simplemente empezar el día por la mañana. Se asociaría por ejemplo a deportes de resistencia y menor fuerza explosiva. Habitualmente cuando comen más de lo habitual o más veces de lo normal en sus rutinas, tienden a la congestión, reteniendo bastantes líquidos y sintiéndose frecuentemente hinchados. Para este modelo, sería suficiente el ritmo clásico de 3 comidas al día, prestando especial atención a la ligereza de las cenas.

 Zentarse a la mesa: Deporte de resistencia

 

El peso: ¿objetivo o consecuencia?

En el fondo el balance del peso es bastante sencillo, tanto comes, tanto gastas. Si se gasta más energía de la que se ingiere, se pierde peso. Si se ingiere más de la que se gasta, se gana peso. La energía a nivel alimenticio proviene de los hidratos de carbono (presentes en fruta, patatas, arroz…) y de las grasas (más calóricas pero de liberación más lenta). Las proteínas aunque tengan balance calórico no son energía dado que sólo se usan como tal en estados carenciales. Este balance sobre todo a la hora de perder peso es evidentemente más rápido a edades más tempranas y con la edad hace falta constancia y paciencia.

El peso: ¿objetivo o consecuencia?

En definitiva, si se quiere perder peso hace falta hacer algunos ajustes en lo que comemos y pasar algo de hambre, hace falta sacrificio, pero con cierto sentido y ante todo con calma. Los cambios duraderos son aquellos pequeños o simples pero mantenidos en el tiempo. Las pérdidas rápidas o bruscas de peso únicamente suelen esconder el desequilibrio de la mente y no suelen ser estables o duraderos en el tiempo.

 

Autor: Juan Yubero D.O.